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Elizabeth Campos

Elizabeth Campos

Monday, 06 April 2020 16:03

Agiliza tus juntas de trabajo

Llevar a cabo una junta productiva, flexible y ágil, es tarea que cualquier líder organización debería de saber, sin embargo, pocos son quienes tienen claro que tiempo no es sinónimo de resultados y que el exceso de reuniones deriva tiempo extra que los colaboradores destinan al trabajo.


Según la Consultoría OVUM y join.me los ejecutivos senior pierden entre cinco días enteros y 19 horas cada año en juntas improductivas. Seguir ciertos consejos

1.- Fija el objetivo de la reunión:
Antes de convocar una junta, ten en mente cuál es el propósito y qué es lo que deseas obtener. Es común tener un día destinado para llevar a cabo las reuniones, sin embargo, es necesario preguntarse si realmente hay información nueva y trascendental que valga la pena transmitir y reunirse para ello.

2.- Determina la duración:
Delimita el tiempo que durará la junta, procura que no exceda los treinta minutos. Debes ser muy puntual en la hora de inicio y termino para no afectar las actividades de

3.- Prepara con antelación los temas que se abordarán:
Se muy específico con los temas que se tratarán, toma en cuenta que platicar de otros temas será un factor que hará que la reunión se extienda.

4.- Procura que todos interactúen:
Es importante que todos los que participan en ella participen ya que es el espacio ideal para dar retroalimentación de los temas de interés durante la reunión.

5.- Evita distracciones
Procura que los colaboradores no se distraigan, puedes proponer poner el celular en silencio, y pedir que no se interrumpa durante la junta, el lugar en el que se realiza resulta ser crucial para que ésta se lleve a cabo de manera óptima.

6.- Elabora una minuta
Al finalizar la reunión puedes realizar o pedir a alguien que haga una minuta de la junta, en ella se incluyen los acuerdos a los que se llegaron, así como los asistentes.

La captación y retención de talento, es un reto para las organizaciones, hoy en día los colaboradores buscan un equilibrio entre la vida laboral y profesional, lograr que se sientan identificados con la cultura de la organización y que sientan como propios los objetivos que se le marcan es cada vez más laborioso de conseguir.


En los años 90s comenzó a usarse el término “ponerse la camiseta” el cual expresaba a la perfección lo que las organizaciones buscaban; eficiencia y un excelente ambiente laboral que en conjunto se traduciría en rentabilidad. Hace casi treinta años con tan solo garantizar seguridad y estabilidad, las empresas sabían que las metas que se plantearán se podían cumplir.

Asimismo, “ponerse la camiseta”, es un término acuñado del mundo deportivo en el que los jugadores se sienten parte del equipo y salen a la cancha a dar lo mejor de sí, pero, ¿qué pasa cuando otro club les ofrece más dinero? Lo mismo sucede con los colaboradores; las mejores ofertas los harán dudar si es la empresa la mejor para seguir desempeñándose.

El cambio de paradigma de las nuevas generaciones como los Millenials y próximamente la Generación Z, en el que se prioriza el concepto de bienestar contra el de producción y eficiencia, quienes se encuentran en la búsqueda constante de comodidad, posibilidad de cambio, cuestionamiento y confrontación de órdenes, apertura y ser parte de las decisiones de las empresas han provocado que las organizaciones se replanteen este término, por lo que expertos sugieren que se deje a un lado el famoso término y se reemplace por “jugar el partido”, “ponerse la propia camiseta”.

Estos nuevos términos pretenden ser trascendentales y globales, buscan posicionar a los colaboradores como personajes principales dentro de las organizaciones, quienes sean capaces de influir en las decisiones de mejora.

Si bien es cierto que el personal debe empatar con la filosofía organizacional para asegurar el mejor manejo de la empresa, esto no es lo único que se puede hacer, el reto es fortalecer al capital humano para conseguir los objetivos de negocio, por lo que se recomienda confiar en los colaboradores, ser flexibles, de tal manera que se sientan motivados, capacitados, apoyados, promovidos y respaldados.